20/01/2007
Hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una tía es:
“Tenemos que hablar…”
Pero no, la peor frase que te pueden decir es:
“yo también te quiero… pero solo como amigo”
Eso significa que para ella tú eres el mas simpático del mundo, el que mejor la escucha, el mas enrollado… pero que no va a salir contigo.
Va a salir con un impresentable que sólo quiere acostarse con ella.
Eso sí, cuando el otro le haga una putada, te llamará a ti para pedirte consejo.
Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: “Señor Gutierrez, es usted la persona idónea para el puesto, el que mejor vitae tiene, el más preparado… pero no le vamos a contratar. Vamos a coger a un incompetente. Eso sí, cuando la cague,¿le podríamos llamar a usted para que nos saque del lío?”
Me pregunto, ¿qué he hecho mal?. Hemos ido al cine, nos hemos reído, hemos pasado horas tomando café… ¿A partir de qué café nos hicimos amigos?, ¿del quinto? ¿del sexto? Joder, eso se avisa. ¡uno menos, y ahora me estaría acostando con ella!
Para ellas un amigo se rige por las mismas normas que un Tampax:
Puedes ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar… lo único que no puedes hacer con él es tener relaciones sexuales.
Es que si lo piensas… si para una tía considerarte “su amigo” consiste en arruinar tu vida sexual, ¿Qué hará con sus enemigos?, a mi me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos “follar como amigos”.
Yo creo que la amistad entre hombre y mujeres no existe, porque si existiera, se sabría.
Lo que ocurre es que cuando ella te dice que te quiere sólo como amigo, para ella significa eso y punto. Pero para ti no. Para ti significa que si una noche estáis en la playa, ella se emborracha, hay luna llena, se han alineado los planetas y un meteorito amenaza la Tierra… ¡A lo mejor consigues enrollarte con ella!
Por eso tragas, porque nunca pierdes la esperanza. ¿Qué se lía con Oscar?, pues ya romperá… cuando lo hace, tú atacas con la técnica de “consolador”: “No llores, el Oscar ese es un chulo. Tú te mereces algo mejor, un tío que te comprenda, un tío que sepa estar ahí cuando lo necesitas… que sea bajito, que sea castaño, que no sea muy guapo, que se llame Javier… como yo”.
Al menos, siendo amigo puedes meter cizaña para eliminar competencia.
Es la técnica del “gusano miserable”. Cuando ella te dice:
* Ay, que majo es Paco, ¿verdad?
* ¿Paco? Es muy majo, sí… un poco bizco.
* No es bizco, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna.
* Sí, en eso tienes razón, me fijé el otro día, cuando miraba a Marta.
* No la miraba a ella, me miraba a mí.
* ¿Ves como es bizco?
El colmo es que las tías consideran que tienen una relación “superespecial” con un tío cuando pueden dormir con él en la misma cama y que no pase nada.
Pero bueno, ¿lo “superespecial” no sería que sí pasara algo?
Un día después de una fiesta, te quedas ayudándola a recoger, como haces siempre, y cuando acabáis, ella dice:
* Huy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?
* ¿Y donde duermo?
* Pues en mi cama.
A ti te tiemblan las piernas: “¡Ésta es mi noche, se han alineado los planetas!”.
Al rato te das cuenta de que no son precisamente los planetas los que se han alineado, porque ella, como sois amigos, con toda la confianza, se que queda en camiseta y bragas, y tú, visto lo visto piensas: “Me voy a tener que quedar en calzoncillos… con la alineación de planetas que llevo encima”.
Así es que te metes en la cama de un brinco y doblas las rodillas para disimular. Ella se mete, te pega el culo y te dice: “Hasta mañana”.
¡Y se duerme! “Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero esta tía no reza ni nada?”.
¡Estas acostado con la tía que te gusta!. Al principio no te atreves a moverte, para no tocar nada. Sabes que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: eres el tío mas caliente del mundo.
¡Y que larga se te hace la noche!. Te vienen a la cabeza un montón de preguntas:
“¿Tocar una teta con el hombro será de mal amigo? ¿Y si es la teta la que me toca a mí?”.
Pero después de muchas horas ya sólo te haces una pregunta:
“¿Seré realmente gilipollas?”
No puedes creer que estéis en la misma cama y no vaya a pasar nada.
Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga: “Venga tonto, que ya has sufrido bastante, ¡hazme tuya!”. Pero no. A las tías nunca les parece que hayas sufrido bastante. Y mira que sufres…
Porque tienes toda la sangre del cuerpo acumulada en el mismo sitio. Se han dado casos de hombres que han llegado a reventar.
Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta:
* ¡Ay, es Oscar!
* ¿Oscar? ¿Pero no le habías dejado?
* Ya te contaré, que ahora tengo prisa. Se me olvidó decirte que iba a traer su perro, porque como nos vamos a Baqueira, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba a estar con nadie.
Y para colmo cuando entra Oscar te dice:
* ¿Eres tu su amigo?. Tienes mala cara, ¿has dormido bien?
Así que al final te quedas con el perro, que ése sí que es el mejor amigo del hombre.
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Hoy quería haber escrito algo al respecto a este tema ya que ha salido en alguna conversación, pero hace mucho tiempo recibí este mail y vi que poco más podía añadir. Por lo visto es de un guión del Club de la Comedia, pero, señores de la SGAE, como no voy a recibir ningún beneficio económico, no se considera piratería en este país ¿entendido?
Es la historia de mi vida, aunque no tan rastrera. Siempre eres esa buena persona, el amigo, básicamente: EL GILIPOLLAS. Y mientras te comportas tal y como se supone que deberías hacerlo, ya se encargan de asexuarte, de convertirte en el eunuco de sus historias de alcoba, porque, tú, no tienes pene. Simplemente eres eso, una “buena” persona. Y ser bueno en estos días no te da de comer y mucho menos de follar. Te da úlceras, quebraderos de cabeza y una mirada nostálgica cada vez que algún imbécil pretende tomarte el pelo porque confunde bondad con estupidez. Y mientras alguien se aprovecha, de buena o mala fe, ser bueno sólo te permite, a veces, observar y ladear la cabeza de lado a lado musitando “esto no debería funcionar así”.
De nuevo aparece la encrucijada en mi vida, la eterna elección. Otra vez me replanteo sin convertirme en un cabrón, en uno más que sólo vela por su intereses o aguantar porque consideras que es lo correcto.
23/11/2006
Un buen día te dispones a entrar en la Biblioteca General guiado por la rutina del día a día cuando te asaltan un conjunto de personas armados con falsa moral, biblias de juguete y enormes lápidas con los mandamientos cincelados. Por lo visto su afán de ser jóvenes “guays” y alternativos con ansias de salvar el mundo les había llevado a la conclusión de que la prostitución y el turismo sexual estaban mal, y habían montado una especie de exposición/feria/mercadillo para demostrar su gran compromiso con la sociedad.
Ya no se tiene en cuenta si el hecho de la prostitución es una decisión tomada libremente por el individuo. Ahora, todas las actrices porno (porque que yo sepa éstas también ofertan sexo a cambio de dinero) y todas las prostitutas son un grupo de muchachas jóvenes e ingenuas que han llegado a nuestro país engañadas y que se ven obligadas a ser putas para pagar las deudas con las mafias, o bien un grupo de niñas taiwanesas objeto de empresarios españoles que disfrutan con la pedofilia. Pero aún así, tampoco nos paramos a pensar si para esas niñas tan sólo queda esa opción para salir, junto con sus familias, de una situación pobreza extrema.
La figura de la prostituta es la de una mujer maltratada, amargada, sin cultura que se ve explotada y obligada a ejercer, o al menos eso querían demostrar con la infinidad de fotos que estaban distribuidas a lo largo de aquel “puestecillo hippy”. Y la verdad es que más que prostitutas, en esas fotos veía reflejadas a mujeres normales, con míseros sueldos, cuya causa de amargor era, que al haber llegado a cierta edad, sus vidas no se parecían en nada a lo que ellas habían soñado, ni tampoco tenían correspondencia ninguna con lo que le había prometido en cuentos y películas de hadas, princesas y príncipes encantados.
Siempre que hay programas sociales se nos cuenta la mayor mentira de todas, se nos cuentan verdades a medias y sólo se muestran los datos que interesan. No se habla de prostitución masculina porque no sirve para defender los derechos y libertades de la mujer maltratada. No se habla tampoco del turismo sexual que practican los famosos cuando escapan al Caribe en busca de falsos matrimonios. Porque el famoseo es intocable y hay que mantenerlo a toda costa con prensa rosa y programas formato tipo “Gran Hermano VIP”, “Salsa Rosa” y resto de mierda televisiva. El famoso se ha convertido en el ejemplo a seguir, en el molde para crear al resto de la sociedad. En una imagen que está en lo alto, semi-inalcanzable, pero que cada vez es más inculto, para recordarnos que nosotros también podemos, sólo hay que ser rastrero, mentir, robar y lucir palmito.
El problema no está en la prostitución en sí, sino en la elección, en si somos completamente libres para elegir. Porque no sólo hay muchachas ingenuas deseando escapar, ni niñas taiwanesas liándose con cincuentones, barrigones y calvos de carteras albutadas. También hay niños en Sierra Leona obligados a jugar de por vida a ser soldados, niños chinos cosiendo balones, etc. La lucha social debería consistir en que no hubiesen situaciones de necesidad que obligase a nadie a tomar ciertas decisiones.
5/11/2006
Este mundo nuestro es tan maravilloso, tan sorprendente que mire donde mire no veo más que mierda, a mi subconsciente le ha dado por fijarse sólo en los aspectos negativos y así es difícil mantener otra postura que no sea la de un crítico. Todo me parece mal y no hago más que señalar por la calle los defectos de los demás como si ninguno de ellos atañese a mi persona. Hay que tener en cuenta que soy perfecto y maravilloso, casi un Dios, y por tanto es imposible que esa actitud tan crítica se debiese a que veo reflejada en la sociedad todas y cada una de mis inseguridades. Porque además, por qué voy a reconocer que yo gaste de eso, si no lo hace Microsoft, yo tampoco, faltaría más.
Pero la verdad, no estoy escribiendo estas líneas, que espero que nadie lea (más que nada porque no va a ser breve), para comentar tópicos frikinformáticos, más bien lo hago para soltarlo todo de golpe y cerrar la boca y así acabar con esta actitud apática. Pienso hacerlo sin cortarme, rápido, sucio y malsonante, como la depilación a la cera, aunque incidente como las pinzas, es decir, para cualquier mujer, un suplicio.
En fin, arranquemos los primeros compases….
Estoy hasta los mismísimos cojones de que, aunque cambie de un lugar pequeño a otro más grande la mentalidad de la gente siga siendo la misma, parece que la globalización sólo ha servido para volvernos todos más estúpidos e intransigentes. Que cambio un pueblo de 30.000 por una capital como Alicante, da igual, sigo siendo el raro. Raro por mirar a los ojos, raro por no ir a la moda, por no gustarme la música comercial, por tener aún un mínimo de bueno modales y saludar por cortesía a la gente (sin que eso conlleve a que me la quiera cepillar). Raro por dejarle a una chica, que se está dejando los ojos con el cloro de la piscina, mis gafas y no esperar nada a cambio salvo que me las devuelva (obviamente no lo ha hecho ni creo que lo haga). Cualquier gesto está medido y toda mirada o acercamiento se mide como un: “te quiero follar viva”, y la verdad es que en el momento que se me interpreta así poco queda que decir salvo un: “No te tocaba ni con un palo!”.
Al final va a resultar que el mejor sitio para vivir es en los pueblos de “catetos”, de menos de dos cientos habitantes, donde todo el mundo conoce al resto de las personas y no se cae en el fácil juego de prejuzgar por la apariencia, bueno, realmente sí que se hace, pero la cercanía les obliga a conocerse más en profundidad y quitar así etiquetados rápidos.
No sé si se llamará crecer y darse cuenta de las cosas o es que cada vez estamos más sistematizados, tanto hasta el punto de poder estudiar a un determinado grupo de personas igual que si fueran una manada de perros del desierto. Todos responden a estímulos simples y se comunican con relaciones no mucho más complejas que cualquier otro animal. La única diferencia es, que mientras que los animales se adaptan al medio con mayor o menor dificultad, el ser humano, simplemente, se vuelve más estúpido.
Nos quejamos de que todos los políticos son iguales, pero qué esperas, acaso tenemos alguna preocupación en la vida, alguna motivación? Pero si la única preocupación de la gente que está en mi mismo sector de edad es agarrarse un buen pelotazo y meterse cuatro lonchas cada fin de semana. Da igual lo que haya durante el resto de la semana, sólo importa la fiesta. Toda España se está convirtiendo en una Villena, un pueblo donde sólo importa la semana de fiestas de Moros y Cristianos. Un pueblo entero hipotecando el resto del año para poderse costear la mayor cogorza posible entre el 4 de Septiembre y el 9. Ante semejante panorama es normal que cualquier político sólo se preocupe en llenarse las forjas y en hacer alguna ley polémica para desviar la atención.
El amor ya no existe, decimos mientras recurrimos a los mismos lugares y vemos a las mismas personas. No somos más que productos en la maquinaria de consumo, tanto es así que ya no ves personas, sino clones embadurnados en gomina, con un pendiente y una camisa abierta hasta mitad del pecho. Claro que Matel también tiene su complemente para Kent y parece que tampoco da a basto con su producción de Barbies con coloretes, tops ceñidos con mucho escote y zapatos de chúpame la punta. Cómo es posible que esperemos encontrar el amor cuando lo que hacemos es buscar a la muñeca hinchable más apetecible con la que tener sexo. Con qué predisposición puedo querer conocer gente si todos parecen llevar un cartel que dice: “soy un Playmobil, si me quitas la peluca verás que tengo el coco vacío”.
Productos, repito, no personas, hasta tal punto es así que podemos aplicar sin pudor las cuatro p’s del Marketing a esa interacción social llamada ligar
1. Product - Producto
2. Place - Lugar
3. Price - Precio
4. Promotion - Promoción
1. Producto
Tienes que mostrarte sugerente, apetecible y claramente diferenciado del resto.
2. Lugar
El peor sitio para ligar (fuera de lo que la gente cree) son las discotecas, pubs y sitios por el estilo, a estos lugares se va ya con todo el pescado vendido. Por eso es importante que por tu manera de vestir y de ser se te pueda ubicar en el sitio al que vas a ir de fiesta (de ahí la importancia del producto).
3. Precio
Nunca te vendas barato. Que eres un fresco, tampoco debes pasarte, no sea que te consideren una estrecha. La dificultad es un reto bastante apetecible siempre y cuando no roce lo imposible.
4. Promoción
Tu vida debe ser un anuncio, cualquier momento es bueno, siempre listo, siempre a punto. Da un par de golpes sonados (que te pillen haciéndolo en algún sitio público, puede ser un ejemplo) y ten algún comportamiento excéntrico, lo importante no es que se hable bien o mal, sino que se hable.
Y así podría seguir hablando, lanzando palabras gratuitas a diestro y siniestro, pero por ahora me he desahogado bastante que era el principal objetivo del post.
Ufff! QUÉ GUSTAZO!
2/11/2006
La verdad no es un concepto difuso. Eso es sólo un pretexto, una justificación para poder admitir ciertas manipulaciones y excusas que nos hacen la vida más fácil. Se trata de una creencia arraigada y profunda que la extendemos y usamos a modo de venda para negarnos a ver lo evidente, la mentira es nuestra forma de vida y muy pocos son capaces de admitir las consecuencias derivadas de un comportamiento completamente sincero.
Mentimos por no hacer daño a otras personas, mentimos para mantener un puesto de trabajo, para conservar cierta fama o moralidad intachables, por el miedo al qué dirán, a mostrarnos diferentes al resto. Cada una de las mentiras que contamos en la vida son para generar un cómodo colchón sobre el que descansar nuestro trasero, y así elevarlo por encima de los problemas derivados del ser.
Mentimos hasta sobre la propia mentira. Y si no lo crees, piénsalo dos veces antes de decir: “Para mi la sinceridad es lo más importante”. De verdad eres consciente de todo lo que conlleva esa frase? Aceptarías un no me caes bien? Ese vestido te sienta horrible? Éste ha sido uno de los peores polvos de mi vida? Eres el peor jefe de la historia, no sé cómo te han dado este puesto a alguien tan necio y negado como tú?
No, verdad, verdad que no? En ese momento tu subconsciente clamaría a voces: “¡Una mentira, una mentirijilla, por piedad, una metira piadosa, por favor!”.
La pediríamos así, con diminutivos para restarle importancia, quitarle peso y así no sentirnos mal con nuestra moral. Necesitamos sentirnos bien con nosotros mismos, creer, aunque sea de forma muy superficial, que somos maravillosos, únicos, casi perfectos, que somos buenas personas, que no tenemos que recurrir al engaño porque… mentir es tan feo…
Pero… hay mentiras que nos hacen sentir tan bien..!
A mi por lo visto todo esto no me quedó muy claro, de otro modo podía haber detenido mi lengua en el momento en que le dije a mi jefa que era una incompetente y que sus decisiones sólo harían que empeorar el negocio, que le faltaba previsión y paciencia. Que le había dado un montón de consejos y los había desoído casi todos (tal vez porque no le cobré por ellos).
Obviamente estoy en la calle, pero no sin una mentira, porque para ella siempre será más fácil verme como un ogro que reconocer que me echó porque no sabe encajar una crítica.
28/02/2006
El presidente del Real Madrid dimite, ya puedo ver la portada de más de un periódico de mañana, y no precisamente deportivo. Seguramente y tirando por lo bajo, en el mundo habrán muerto hoy más de un millón de personas, pero eso no parece interesar. A fin de cuentas el Madrid, y el fútbol en general, mueven cantidades de dinero muchísimo mayores de lo que esa gente y sus familias hayan logrado conseguir. Y si no, una doble OPA tildada de toques nacionalistas y fascistas ocupará la portada de otro periódico. La muerte no renta, no da dinero, no da noticia, el tercer mundo ya está muy visto y no es realmente ese tipo de noticia el que interesa. Se necesitan noticias donde la gente se sienta amenzada, lo suficientemente preocupada como para no poder levantar la vista y mirar más allá de sus propias narices.
Con esto de los carnavales me ha dado cuenta de que el peso de la costumbre social que hay en nuestra educación me resulta increíblemente mayor de lo que nunca hubiera pensado. Llegando al punto donde más que llamarlo educación social, habría que llamarlo programación social.
Desde muy pequeños ya se nos inculca nuestro papel, nuestro rol. Las niñas eligen disfraces de princesitas, y los niños de superhéroes (da igual Batman, Superman, Spiderman, siempre habrá uno de moda). Los horarios de las clases del colegio coinciden en mayor medida con los horarios de mayor rendimiento de fábricas y comercios. Se nos obliga a tener hambre a la hora de los descansos, somos estómagos que funcionan al ritmo de un timbre. La espontaneidad, poco a poco, va tiñéndose con el gris de la rutina, y los niños se van transformando en las máquinas de hacer dinero que serán en su madurez, heredando las mismas frases y los mismos dejes que un día pronunciaron sus padres a voces para reivindicar una postura que rara vez estará racionalizada.
Ahora si lo pienso, creo que no era yo el que en una época veía la televisión en blanco y negro. En aquella época vi más color del que muchas veces soy capaz de distinguir ahora.
P.D. Sí, lo sé es un post nada agraciado (por no decir una mierda), pero estoy cansado y apenas tengo tiempo como para poder ligar correctamente todos los pensamientos derivados de los carnavales.
23/12/2005
Mierda! Ya es la tercera vez que trato de escribir algo pero no consigo nada en especial. Las palabras que me ha regalado Mayka en un comentario de su blog me han animado a ello, pero parece que mi cerebro aún está resacoso a causa del total defecto de sueño y de las más de doce horas seguidas de programación. Aún debería seguir en ello porque la guillotina de mi jefe sigue balanceándose sobre mi cuello. Pero en vez de eso estoy tranquilamente tomándome un refresco en una cafetería nueva, con una bonita decoración y chupando de la conexión a internet de algún infeliz. Al final va a resultar ser verdad la frase: su ignorancia trae mi felicidad. Y es que últimamente he decidido emocionarme por cualquier cosa. Lo malo es que la gente se queda muy extrañada, me miran como si viniese de un festival de LSD. Uff! el recelo. Parece que socialmente está mal visto ser feliz. Yo, desde luego, no soy la juerga padre, ni estoy en mi mejor momento. Pero el hecho de sacar el tema ha hecho que me acordase de otros tiempos en los que siempre había alguien tratando de joderme simplemente por eso, por no ocultar mi risa y alegría. Todo esto ha hecho que me acordase de ese tipo de personas que todos, por desgracia, conocemos. Esos que tratan de buscar un pseudofelicidad, una autocomplacencia haciendo la vida de los demás desgraciada para que la suya no resulte tan patética. Me refiero a los “quiennoseconsuelaesporquenoquiere“.
Claro que, estando como está el espíritu navideño, con la cantidad de gente deprimida por estas fechas, uno se plantea si la Natividad no es un invento de esta gente (no, no me refiero a los católicos espcificamente, pese a que cuadren en este perfil). Qué clase de cabeza desequilibrada necesita recordar una vez al año que hay que preocuparse por los demás. Estos son navidades o una lavadora de conciencias de fin de año? Viendo la representación simbólica no me extraña que la cosa esté así. Estamos celebrando que nació un hombre que tuvo que morir para poder extender un mensaje de paz (que otros ya se encargaron de explotar para llenarse los bolsillos, ahora sí me refiero a la Iglesia Católica). Si algún católico, me está leyendo ya se habrá escandalizado y se habrá tapado los ojos, pero señores, HAY QUE DESPERTAR!.
Yo, obviamente, no estoy en posesión de la verdad absoluta, pero no creo que sus papas, obispos y cardenales con las manos más rojas que sus túnicas tampoco la tengan. Cuántas muertes han causado en nombre de SU verdad, cuántas víctimas por adorar a una misma idea pero con distinto símbolo. Ahora es cuando alguien dirá aquello fueron errores pasados. Hasta hace bien poco, en España, si no estabas bautizado eras un hereje, un moro. Señores, Jesús se bautizó ya entrado en años, por convicción, no por imposición paterna. Épocas pasadas. Cuántas personas mueren hoy en día en África a causa del SIDA por negarles una libertad sexual. Normal que luego en invierno lancen su campaña de marketing en favor del amor. Normal que esta lavadora ya tan hinchada de carga esté a punto de reventar.
Recuerdo que hubo un tiempo en que no estaba tan apático en estas fechas, que no pillaba estas absurdas depresiones de caballo. Cuando la ilusión brillaba en mis ojos. Y no sólo por los regalos. Me creía esos mensajes de paz. Tenía esperanza en que algo bueno de verdad iba a suceder. Pero los años han ido pasando y las Navidades también. Siempre igual, del mismo modo, mismos mensajes. Desde el Rey, hasta el Corte Inglés o Freixenet. Y como no, siempre esa extraña imposición social de ser feliz y estar contento y alegre por ser Navidad.
Creo que ya es suficiente por hoy, no quiero que a nadie se le acede el turrón por mi culpa. Además, realmente, quería desearos que encontréis la felicidad allá donde la busquéis (a pesar de que siempre se os olvide buscarla dentro de vosotros mismos). Que no cambiéis y que no os haga falta usar la Lavadora (no me refiero a que no lavéis la ropa, que yo os veo diciendo: como lo ha dicho Vacío, de guarros por la vida). Y ya que me estoy poniendo meloso, daros las gracias, porque esto del blog ha sido, y es, una grata experiencia que no hubiera sido lo mismo sin vosotros. Por eso y por mucho más, disfrutad, pero hacedlo ahora, no soltéis las típicas frase de: este año, de verdad que sí, que me apunto a un gimnasio, estudio en serio, etc.
Un abrazo gente, y cuidaos (sí, bueno, también feliz navidad, próspero año nuevo y todo eso…)
P.D. Sé que la frase del título, ya está muy vista, pero S.A. lo clavó.
Espero poder veros por Madrid el 2 de Enero. Siempre y cuando me entere de hora y lugar.
15/12/2005
Por el título a ver si alguien adivina de qué va el artículo de hoy. Con un poco de suerte, puede que consiga que me demanden por calumniar, ir a juicio y por el camino divertirme un rato levantando ampollas. Y así promocionar el blog.
Hoy toca escribir acerca del asesinato por parte del estado de California de Stanley ‘Tookie’ Williams aunque el magistral Nepo ya se adelantó, pero esto no va de competiciones (aunque quisiese tampoco podría competir contra él).
Tookie asesinó a cuatro personas, encarcelado, juzgado, condenado a pena de muerte y nominado en seis ocasiones al Nobel de la Paz. Supongo que el que te digan que dentro de tanto tiempo vas a morir debe cambiar la vida a cualquiera.
Es curioso, aquí en España, si conduces por la carretera y ves un accidente y no paras a socorrer y dar auxilio se considera delito. Si además de no parar, una de las personas del accidente muere, se te puede acusar de homicidio involuntario. Se te acusa de dejar morir a una persona por pasividad. Y para mi esto es lo que ha pasado en EEUU, Arnold Schwarzenegger en su papel de gobernador, al más puro estilo “Terminator” ha decidido que la vida de una persona no merece la pena por sus errores pasados, porque ha asesinado.
Me dirá qué hacemos con usted, Gobernador, porque a mi manera de entender ha matado a Stanley. Porque teniendo el poder de socorrer no lo ha hecho y por su pasividad ha muerto. ¿Pasividad? ¿He dicho pasividad? Perdón, según sus declaraciones el dejarle morir ha sido voluntario por lo que los cargos de serían de homicidio con premeditación y alevosía. Así que deberíamos encerrarle y, según su estado, condenarle a pena de muerte (pescadilla que se muerde la cola).
Y qué hacemos entonces con su Presidente, el Sr. Bush, cuántas personas dejó morir en el estado de Texas? Cuántas personas se han matado por orden de él en Irak? Cuántas personas por un fallo de espionaje (según argumenta ahora él)?
¿Y qué pasa?
Absolutamente nada, se pide perdón, porque como total, el daño está hecho y el petróleo recogido, no pasa nada. Y pese a no pasar nada, las cifras de muertes siguen creciendo. Qué se ha hecho, pues lo típico en estos casos, cambiar al equipo inteligencia y todo arreglado.
Todo ésto a mi me parece subrealista, ya no sé en qué mundo vivo y los políticos nos están tomando como gilipollas. Se han olvidado que los elegimos para representar al pueblo, no para engañarlo. Y encima en algunos sitios les damos el poder de dioses en poder de la verdad absoluta como para decidir la muerte de alguien impunemente.
Como tan sólo se me han abierto dos úlceras y el cuerpo lo tengo con ganas de marcha, seguimos removiendo basura política y nos encontramos unas conversaciones telefónicas donde se desmiente completamente la versión oficial que dio el P.P. frente a la catástrofe natural del Prestige.
Hasta donde alcanzo a comprender, los políticos cobran unos sueldos más que respetables porque tienen una responsabilidad mucho mayor que casi cualquier otro ciudadano, sus decisiones, como ya hemos comprobado más de una vez, pueden salvar o destrozar ciudades, incluso países.
¿Responsabilidades? Iluso, tienen sueldos más que hinchados y punto. Si alguien la caga por negligencia se tapa como buenamente se pueda (porque el que más o el que menos ha cometido cagadas estrepitosas) y si salta el escándalo a los medios, se realiza una estrategia sofisticadísima: el PTB, “pass the brown“, o en español, pasar el marrón, escurrir el bulto, etc. Es decir, empezamos a pasar el marrón en escala descendente hasta que se despiden a unos cuantos currelas de turno. Otras veces el marrón se convierte en pelota o patata caliente y no para nunca de pasar de mano en mano. Para ver caso práctico, estudiar la tragedia del Jack 42.
Ains! Añoro los tiempo cuando la gente aún tenía decendia y dimitía, aunque en estos casos también me valdría el seppoku o harakiri. Parece que en cuestión de lealtad y honor los japoneses y los perros nos llevan años luz (por favor, que nadie se lo tome a mal no estoy comparando a los japoneses con los perros, que ya os veo venir).
Ya está, ya lo he soltado, así que mejor paro antes de que se me abra la cuarta úlcera.
“Ojo por ojo, el mundo acabará ciego” - Mohandas Karamchand Gandhi.
Como material complementario y anécdota os dejo un listado donde aparecen el nombre de los estados donde se practica la pena de muerte (hubiese acabado antes poniendo donde no). Así que si me pierdo, no me busquéis allí. Que siendo extranjero y de habla hispana seguro que me encasquetan algún asesinato:
| ALABAMA |
FLORIDA |
LOUISIANA |
NUEVA HAMPSHIRE |
OREGON |
| VIRGINIA |
ARIZONA |
GEORGIA |
MARYLAND |
NUEVA JERSEY |
| PENNSYLVANIA |
WASINGTON |
ARKANSAS |
IDAHO |
MISSISSIPPI |
| NUEVO MÉXICO |
CAROLINA DEL SUR |
WYOMING |
CALIFORNIA |
ILLINOIS |
| MISSOURI |
NUEVA YORK |
DAKOTA DEL SUR |
COLORADO |
INDIANA |
| MONTANA |
CAROLINA DEL NORTE |
TENNESSEE |
CONNECTICUT |
KANSAS |
| NEBRASKA |
OHIO |
TEXAS |
DELAWARE |
KENTUCKY |
| NEVADA |
OKLAHOMA |
UTAH |
P.D. Las leyes no son mi fuerte, así que si he metido la pata en algo que nadie dude en ponerme a parir.
29/11/2005
Bueno, creo que ya he guardado un tiempo más que prudencial de respeto. Y es que como todo el mundo bien sabe, el viernes pasado se celebró el día mundial la violencia de género. Creo que el hecho de que se haya tenido que inventar este día desdice bastante de nuestra condición humana. Y es que parece ser que pese a todas las campañas de concienciación hay ciertas personas se creen en poder de la razón del puño (no sólo físico).
Con motivo de dicho día el Muy Ilustre Ayuntamiento de la ciudad donde resido, lanzó un concurso para la elaboración de un cartel del día en cuestión, eso sí, SÓLO PARA mujeres. Y la casualidad quiso que Phoenix y yo fuesemos a la biblioteca a estudiar (viendo que en la uni las hormonas siguen alteradas y la concentración ante semejante panorama viene a ser nula). Y justo en la planta baja de la Casa de la Cultura (la biblioteca se encuentra en la primer planta de dicho edificio) se exponían los carteles. Así que viendo lo visto, con la indignación en una mano, y móvil con cámara de fotos os presento a mis carteles favoritos:
Como podéis comprobar son auténticas joyas que demuestren a la perfección el entendimiento y la tolerancia. Donde no se me discrima negativamente por ser hombre, ya que mi propia naturaleza, mi cromosoma Y me hace altamente violento y un “peligro definido” ¡Cuidado mujer, te aplastaré!
Como siempre ocurre en estos casos, la violencia genera violencia y la discriminación: dicriminación. Y así, poco a poco, conforma una espiral de constante cambio, donde, como decía anteriormente en Lucha de Extremos, vamos pasando del machismo al feminismo, y el papel de sexo débil o degradado va saltando de mujer a hombre, poco a poco, alternando a veces con periodos de equilibrio. Aunque bueno, ahora soy yo el “sexo fuerte” (pese a que la ley me discrimine positivamente) así que sobreviviré.
Lo que realmente me parece sangrante es que una entidad pública, asociación o persona se apoye en este día para realizar esta especia de campaña descalifcatoria o bien (en el caso del ayuntamiento) la permita. Todavía hay mucha gente que no entiende lo que significan las palabras de igualdad.
Creo que dejaré aquí el tema antes de seguir exaltándome, eso sí, os dejo con el mejor cártel (bajo mi gusto). Un auténtico homenaje a todas esas personas (tanto mujeres como hombres) que han sufrido bajo el yugo de la violencia doméstica.
22/11/2005
El fin de semana ocurrió uno de esos hechos que hacen replantearme el irme a vivir al extranjero. Todavía no sé a dónde. Suecia podría ser un buen lugar. Y es que parece que la subnormalidad de este país, junto con los años de madurez política que Franco nos quitó son cada vez más palpables. Y es que los romanos lo sabían muy bien, dar al pueblo fiestas y sangre. Y Franco nos dio fútbol y toros.
Cientos de personas arrojándose a las calles, con sus coches, pitando y enarbolando banderas. Celebrando el triunfo de un grupo de personas que por correr detrás de un balón, cobrarán en un año, más que todos nosotros en toda la vida con trabajos más vanales y menos necesarios, véase construir edificios, recoger la basura, etc.
Celebrando el triunfo y maldiciendo la derrota. Siempre enfrentados por elegir otro color. Resulta extraño que siempre estemos buscando la diferencia entre un ser humano u otro: el color de piel, la religión, el país, el equipo de fútbol… Supongo que a fin de cuentas todos tratamos de sentirnos especiales y únicos, y a su vez, integrados. Así, creamos subgrupos sociales, por un lado, para sentirnos especiales frente al resto de grupos. Y, por otro, sentirnos integrados en nuestro grupo.
Ellos siguen celebrando, maldiciendo, insultando, y yo, preocupado, con la conciencia intranquila porque sé que, para llevar esta tipo de vida nos estamos cargando el tercer mundo. Un tercer mundo que trata de salir a flote nadando, remando, saltando muros para poder llegar al primero. Para vivir como nosotros y poder celebrar, maldecir, insultar al ritmo de un equipo de fútbol sin tener que preocuparse de nada más. Y si algo falla, nadie tendrán la culpa. La culpa será de los inmigrantes que me roban el puesto de trabajo y llenan las calles de delincuencia. Y no importa lo mal que haga las cosas porque siempre habrán otros a los que inculpar.
En definitiva, que no sé si irme a África, donde quién sabe, mi trabajo pueda ser realmente útil (ayudando a quien lo necesite), y no me sienta imbécil sabiendo que con mi trabajo no contribuya a nada en este mundo. Sí, a algo sí, a seguir engrasando la máquina del capitalismo, dando más dinero al rico (que no dudará en reventar al pobre para conseguir sus propósitos).
En fin que nadie me haga mucho caso, me duele especialmente la cabeza. Supongo que con una aspirina se irá mi dolor de cabeza y con él mis delirios antisociales. Porque este mundo y España es fenomenal y no hace falta cambiar nada porque yo vivo de PUTA MADRE.
P.D. Película aconsejada: “El jardinero fiel” (el título no lo veo muy afortunado pero el contenido no tiene desperdicio).
18/11/2005
Papá Vacío siempre ha sido un idealista y un , digamos, defensor de las causas perdidas. Llevando el combate hasta sus últimas consecuencias. Pero ya comienza a estar cansado, ha perdido parte de esa energía, y ve que sus esfuerzos siempre se estrellan contra un muro. El muro que construyen la mayor parte de las personas que prefieren vivir en la comodidad de la ignorancia, donde las responsabilidades desaparecen.
Papá Vacío lleva ya más de 30 años de su vida dedicándolos a la enseñanza, dentro y fuera de casa. Dentro, criando a un hijo y a una hija a los que trata de exigir todo su potencial pero nunca lo muestran. Fuera, criando en el colegio a los hijos de los demás, sabiendo que todo aquello que hoy les muestre se perderá en cuanto lleguen a casa. Pero sabe que si al menos uno, retiene algo, capta la chispa y aprende a pensar y razonar, habrá merecido la pena.
Aún así, como ya he dicho, últimamente la experiencia ha demolido su idealismo y sabe que la educación va a peor. Gente que entra en la enseñanza por el sueldo y las vacaciones, sin ser conscientes de las repercusiones que podrán tener sus acciones y sus palabras en las “tabulas rasas” que son sus alumnos. Claro está, a veces ve entrar a gente nueva con una energía y entusiasmo que le resulta familiar.
Papa Vacío ya no se asusta cuando al preguntar por el gentilicio del País Vasco un alumno de 7 años responde TERRORISTA. O cuando al leer la redacción de buenos deseos que dedican los alumnos por el día del Pilar al Rey, uno pide que construyan una tapia más alta en Ceuta para que no la puedan saltar los moros. O el hecho de que te miren raro por usar la palabra personalizar en vez de tunear.
Sabe que no son esos niños a los que hay que cambiar y educar, que habría que hacerlo a otros a los que ya resulta imposible. A fin de cuentas un niño es una esponja que abosrbe lo que le rodea. Y si es racismo y violencia lo que recibe, eso será lo que él dará cuando crezca.
Cada vez los padres se despreocupan más de la educación de sus hijos. Y los niños acaban adaptando los patrones de conducta que reciben por la televisión y los videojuegos. Así que sabiendo esto, nosotros decidimos poner en sus manos la presa rosa, el “GTA San Andreas“, “el Diario de Patricia“, el automovilismo y los partidos de fútbol. Sí, señor, buenos valores y modelos de conducta.
No creo que por muchas pataletas, manifestaciones y borradores se vaya a cambiar algo. Para conseguir una educación de calidad habría que empezar por las casas, los hogares y no buscarla en las calles ni en las Cámaras.