Nuestra visión de la realidad siempre resulta ser un cuento inconcluso. Nos quedamos con lo que nos interesa y nunca acabamos de ver las cosas más allá del “vivieron felices y comieron perdices” o el “fueron felices para siempre”. Desde pequeños no concebimos historias que lleguen más allá del matrimonio y de mayores acabamos repitiendo las mismas historias. Gente de mi edad que viven apagados en el sillón, con la casa, el coche y la pareja, esperando que alguien les cuente qué viene ahora en el cuento. Sin ser conscientes de que en nuestras vidas no existe el “THE END”. Lo más parecido es un RIP cincelado en una lápida.
Cuando hemos crecido, alguien se ha planteado de verdad qué le pasaría a Cenicienta? Posiblemente acabó divorciada.
Siempre había oído, alguna vez, que la gente de la realeza tenía algunos gustos extravagantes para evadir su aburrimiento. En un mundo donde se podía conseguir prácticamente cualquier cosa, las necesidades de los demás quedaban tan lejanas como sus pasatiempos, y el tiempo había que rellenarlo en busca de un éxtasis superior que no les pudiese dar ni las drogas ni el sexo, ent todo caso, alguna combinación de ambas, si cabe. Los trajes caros, los coches y las joyas encadilaban al pueblo, no dejándole ver más allá, impidiéndoles esas fiestas desenfrenadas.
Había cambiado el hollín de chimeneas por el polvo de ángel. En la primera fiesta le sorprendió ver a todas esa gente acometiendo actos que para el mundo de donde venía hubiesen sido pecado e inluso delito, pero la asiduidad con la que empezó a asistir a ellas convirtieron todo aquello en normalidad.
Pero su marido, el Príncipe… Al principio todo iba bien, aunque el sexo no le parecía tan espectacular. Pero qué sabría ella? No tenía más referncias para comparar. Nunca le tentó el cartero con esa barriga fofa, ni el butanero, ni el fontanero, ni si quiera el mango del plumero. Cuando era ella la que tenía que limpiar, acababa tan reventada que nunca notó la necesidad de explorar su cuerpo. A eso habría que sumarle que nunca tuvo intimidad para disfrutar de sí misma con un buen baño.
Su marido había resultado ser un fetichista de los zapatos. Al final se hartó de los tacones de vértigo, del insufrible cristal, de ver cómo se corría a los pies y entre los pies de otras mujeres…”


Un cuento visto desde este punto con un color muy triste, sin duda.
Sólo espero que no me destroces el azul que le veo a Peter Pan, porque yo aún creo que existe el País de Nunca Jamás.
P.D. ¿”Cenicienta divorciada”? ¿Harán una muñeca en su honor estás navidades?
Tal vez para fomentar desde la niñez la independencia de la mujer, no dejes de proponerlo, jaja.
P.D. 2. El domingo faltabas tú para patinar, se te echo de menicos
Comment by Laura_Dafne — 28/11/2006 @ 22:52:00
Te has quedao corto con el cuento, jajaja… todavía puedes pintarlo peor
MUAK!
Comment by Emilio — 29/11/2006 @ 12:22:31
A mi me ha excitado lo de “intimidad para disfrutar de sí misma con un buen baño”…
Bueno, en realidad lo que me ha excitado es lo del plumero, pero es que lo otro es lectura seguida… xD
Groar! Oink Oink! Groar!
PD: Uzbekistan HijosPuta!
Comment by Adrian — 29/11/2006 @ 15:57:21
Si la mitad de las parejas que se casan acaban divorciados… supongo que Cenicienta no se escapa de la estadística.
Besos
Comment by Bea — 29/11/2006 @ 21:59:09
jejeje… siempre quise buscar un final así, mucho más real que el típico… esa versión está buena, aunque es muy al estilo gran vacío… igualmente me ha gustado
Comment by maluquenia — 29/11/2006 @ 23:42:24
Yo tiraría más de la cuerda, y tiraría de tópicos para volver a los cuentos que conocemos, violencia de género, alcoholismo, familias desestructuradas, delincuencia juvenil… así cerrarías el cuento de manera redonda. Ah, coño, que no son cuentos, que son la puta vida (en algunas tristes ocasiones).
Me ha molado el trozo de cuento jeje
Salud!
Comment by Xavier — 30/11/2006 @ 11:35:14
Las cenicientas se indepedizan y se montan su propia república bananera. Y los príncipes pasan a ser compañeros de excursión… que tienen que aprender a manejar sus apéndices… jejejejeej
Comment by Cenicienta — 30/11/2006 @ 15:55:19