Hay días en que te levantas y te gustaría contagiar tu alegría a todo el mundo, en mi son raros pero los hay. Todo empezó con un día de esos, en los que se me cruzó el cable y decidí hacer un regalo de cumpleaños original a alguien a quien no conocía. Me armé con mi monstruo de seis cuerdas y grabé malamente y torpeando un Cumpleaños Feliz que envié por mail (obviamente me refiero a mi bajo eléctrico, no tengo por costumbrer poner motes a las partes de mi cuerpo).
Con el tiempo ese detalle se transformó en horas robadas al sueño. Horas de conversaciones ridículas, de discusiones absurdas debidas a invenciones nuestras, de juegos disparatados, de… básicamente, de sonrisas que vivían perennemente en los labios dispuestas a aflorar en cualquier momento.
Así, poco a poco, se ha ido fraguando un cariño especial que nada tiene que ver con el sexo (que ya nos conocemos y veo por dónde vais).
Este post (al igual que lo que hay más abajo) es básicamente para ti y para nadie más, gracias por hacerme reír todas estas noches.



:*
Comment by reve — 20/07/2006 @ 00:36:14
Pues yo no te mando un beso, hala. Para el mío mejor que mandes un cajon de cerveza, jejejeje.
Comment by Terminus — 20/07/2006 @ 15:34:23