Las hojas caen al suelo construyendo un manto otoñal que cruje a cada paso del tiempo. Un sonido ensordecedor que se muestra altivo y desafiante en una estación que no le corresponde. El verano debería dar pie al calor, a la escasez de ropa y a la alegría, no a una vaga melancolía.
Este prematuro calor mezclado con la humedad que viene de la costa dejan en el aire un leve aroma a verano que no hace si no despertar en cada una de las papilas gustativas de mi dormida lengua el sabor de sudores entremezclados debidos a una de tantas sesiones de sexo intenso y apasionado que acentúan una sensación inoportuna de oscuridad abandonada en mi interior. Ahora mismo, no la necesito ni la quiero, pero está ahí para descentrarme, para hacer que me cague encima de miedo al fracaso. Apenas queda una semana para terminar las clases y empezar con exámenes y todo son prisas y entrega de prácticas y cualquier cagada resulta fatídica, tirando por el retrete un curso que, por una vez en mi vida, me he medio currado y donde nadie me ha regalado nada (aquí soy un desconocido más). Lo siento pero siempre ha sido así y sería un error por mi parte no negarlo: siempre he caído en gracia a mis profesores y eso me ha ayudado a compensar mi falta de ritmo al final del curso, y en la universidad, eso no sirve de nada.


La ley de la oferta y la demanda….
¡Ánimo!
Comment by Mystica — 24/05/2006 @ 08:40:37
Pues ya puedes aprobar. Que te espero por aquí, que ya han abierto las disco-piscinas y hay manadas de extranjeras ligeritas de ropa y cascos.
Esta primavera yo no estoy melancólico, por contra estoy “Destroyer”
Un Abrazo y…. ¡Estudia!
EDu
PD: He dicho ma-na-das con ENNNNNNNNNE
Comment by Terminus — 24/05/2006 @ 15:28:12
Buag ya ves… yo quiero ser profe de universidad para el puteo general… xD
Comment by Emilio — 24/05/2006 @ 21:33:45