El motivo del cambio

4/04/2006

Ahogándome en mi propia saliva [Mi Vida] — escrito por Void a las 08:51:11

Siempre fui una persona impulsiva, de rápida aceleración pero con falta de constancia.
Cuando he comenzado algo nuevo siempre lo he dado todo hasta que llego a demostrarme que se me da bien y en ese momento lo abandono. No sé si será por la búsqueda de algún reto mayor, si realmente soy un vago inconstante o es debido a que, a la larga, soy incapaz de esforzarme.
Nunca lo he visto como un defecto, si no más bien como un axioma que define mi comportamiento en cualquier actividad de mi vida. Pero sobre todo, donde más se ve reflejada es en el deporte y es que ya no llevo ni la cuenta de los que he llegado practicar.

Cuando pude haber entrado en el equipo local de baloncesto, lo dejé. He entrenado en tenis en las mismas instalaciones y con las mismas personas que Juan Carlos Ferrero y lo dejé en el momento en el que se me empezaba a pedir una dedicación casi completa. Y en Judo hice lo mismo después de clasificarme para las autonómicas un año antes de la edad permitida para poder participar en las mismas (vaya pedazo oda al narcisismo me ha quedado el párrafo anterior).

Si a ese factor le sumamos mi tendencia a funcionar a puntazos tenemos una muestra claramente inestable, y según mi padre, un individuo bastante irresponsable.

Pero esta última tendencia todavía tiene un mayor peso que la anterior. El puntazo, impulso, gusanillo interior o como quieras llamarlo tiene tal fuerza que define mi día a día. Resulta estúpido luchar contra esa fuerza interior. Si me apetece algo, lo hago, si no me apetece y no es crítico, se pospone. Y tiene tal repercusión, que el otro día descubrí que me influía hasta a la hora de comer dulces, me puedo tirar meses sin probarlos, pero un buen día, el gusanillo se despierta y me convierto en el mayor glucoadicto de la tierra.

Diría que no lo veo como defecto sino como otro factor que define mi comportamiento, pero creo que está empezando a tomar un cariz más serio cuando al pasar por la sección de chocolates de un supermercado, casi me ahogo en mi propia saliva.

5 Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://elgranvacio.blogsome.com/2006/04/04/ahogandome-en-mi-propia-saliva/trackback/

  1. ¿Qué te voy a contar, hijo?
    Sólo una cosa: empieza a preocuparte cuando te empiece a ocurrir con los trabajos (a mi me pasa) yo ya estoy buscando un curro nuevo y llevo 3 meses en este…

    Comment by reve — 4/04/2006 @ 11:01:59

  2. Hola Homer.

    Comment by Terminus — 4/04/2006 @ 11:14:43

  3. - Queda confirmado.

    Muchas veces voy andando por la calle con Void y (ojo!): ¡¡¡SE NOS CRUZA EL SUPERMERCADO!!! No es que lo fuésemos buscando a propósito, ni que vayamos por la acera indicada, en vez de por la contraria… Son casualidades de la vida, ¿el destino? xD

    jaja, venga… yo también confieso mi adicción al azúcar ;D

    Comment by Phoenix — 4/04/2006 @ 12:28:19

  4. Argh, a mí no me gusta moverme por impulsos… Bueno, sí, pero algo de estabilidad no estaría mal de vez en cuando…

    Comment by Siltha — 4/04/2006 @ 13:38:23

  5. Así que puedes pasar meses sin probar dulces, jejeje. Me cuesta trabajo creerlo, ya que cuando ibamos a ensallar, te hacia pasar por los escaparates de las panaderias, para ver la cara que ponías, jejeje. Y sino que le pregunten a Phoenix.
    Pero bueno, no es una mala adicción. Además no engordas.
    Un saludo er killo.

    Comment by er killo — 4/04/2006 @ 14:16:26

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>



Si no estás tratando de venderme la moto, escribe el texto del cuadradito.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here